Sostenibilidad alimentaria

La Acuicultura Sostenible

En su último informe la FAO recomienda a los insectos como una fuente de proteína indispensable para nutrir a la población mundial. En la esperanza que los chapulines, las hormigas y las lombrices formen parte de la experiencia culinaria mundial, vale la pena señalar las oportunidades que ofrecen los productos pesqueros, producidos a través de una acuicultura sostenible.

El Worldwatch Institute ha demostrado que la cría de peces, realizada respetando el hábitat acuático y el bienestar del animal, es una de las mejores soluciones a las exigencias existentes y en aumento para producir alimento, y satisfacer las necesidades de la población mundial. Los peces de criadero actualmente representan el 42% del consumo mundial y superarán a aquellos procedentes de la pesca tradicional en los próximos diez años, de acuerdo con Il Fatto Alimentare.

El impacto de la acuicultura en el medioambiente depende de distintos factores, pero principalmente del tratamiento de los residuos. En Europa existen modelos positivos como los que se observan en la producción de trucha y esturión, dorada y róbalo en Italia,  y ejemplos negativos: como el sector del salmón en Escocia que libera el equivalente de amoniaco de las aguas negras no tratadas de casi 3,2 millones de personas.