Salami

Salami de Cremona, suave e Intenso

Salami de Cremona, suave e Intenso

La producción del Salami de Cremona se lleva a cabo siguiendo una reglamentación que prevé el uso exclusivo de cerdos criados en Italia en las zonas de origen del jamón de Parma y del Prosciutto San Daniele. Para su producción se utiliza solamente carne fresca y seleccionada, condimentada con algunos ingredientes simples, dosificados cuidadosamente como sal y ajo picado.

Una vez embutido dentro de tripas naturales, el salami debe dejarse madurar en un ambiente húmedo y poco ventilado durante un mínimo de 5 semanas y hasta un máximo de 4 meses, según el tamaño. Sólo de esta manera mantendrá todas las características que lo hacen único.

Siempre blando y fácil de cortar, incluso después de un largo periodo de curación, el Salami de Cremona tiene un color rojo intenso alternado con el blanco de las pequeñas partes de grasa. El paladar percibe su sabor especiado y aromático, con un gusto exquisito e intenso.