Atún italiano

Atún italiano, producción

La producción de atún italiano debe respetar la legislación de la Unión Europea, en materia de seguridad alimenticia e higiene, por cuanto se refiere a los productos de origen animal. La producción se puede realizar únicamente en los establecimientos autorizados y registrados en los elencos del Ministerio de la Salud.



El atún fresco se transporta a las plantas para su transformación, se clasifica y se coloca en los almacenes con cámara frigorífica en base a la especie y al tamaño.

La producción inicia con la descongelación en tanques con agua o a forma de lluvia y continúa con la disección en trozos y la cocción en agua o al vapor. Posteriormente los pedazos más grandes se limpian a mano y se separan de las espinas, de la piel y de las partes oscuras.

Los filetes son seleccionados durante el proceso por su color y sus características organolépticas. Después se cortan con una lama afilada, hasta lograr la medida deseada y se preparan junto con el líquido para conservarlos: aceite, agua o sal. Las latas y los frascos se sellan y esterilizan a una temperatura entre los 110° y 120° C, al interno de amplias autoclaves que garantizan la salubridad y la conservación de las producciones de atún en Italia.