Nutrición

El Caso de la Leche Aromatizada

El mal hábito en las últimas décadas de cambiar los sabores auténticos – como el de la leche, cuyo sabor es delicadamente dulce por naturaleza – altera la percepción sensorial de los niños y sienta las bases para problemas de salud más graves vinculados a una dieta con un exceso de azúcar. En un artículo publicado en la revista Jama Pedriatics, el pediatra David Ludwig de Harvard, habla sobre el papel negativo que juega la leche aromatizada en la dieta de los niños que cada vez más se encuentran con riesgo de desarrollar obesidad. La industria promueve el consumo de este tipo de leche evidenciando el bajo contenido de grasa, equivalente al 3%, respecto a la leche entera. Y a la crítica de desequilibrar la dieta de los niños con un exceso de azúcar, con una cantidad superior al 13% en comparación a la leche normal, la industria responde que siendo más apetecible el producto, se consume más y esto favorece la asunción de los nutrientes típicos de este alimento. Una tesis que no ha sido aprobada por el médico estadounidense, basándose en las directrices para una alimentación saludable. Es decir, más cercana a la tradición italiana que se basa en leche sin azúcar añadida, acompañada de pan, mantequilla y mermelada, galletas o cereales en los años más recientes.