La historia de nuestro país con gran sabor

En el norte de Italia encontramos los quesos de Alpeggio, así como el Parmesano Reggiano y el Grana Padano que son uno de los productos con más calidad y fama en el mundo. Pero también existen distintos tipos de queso cremoso de calidad: el Stracchino, el Squaquerone Romañolo y el Gorzonzola Lombardo.

El centro de Italia y las islas se distinguen por el sabor del Pecorino Romano, Toscano y Sardo, un queso de oveja y el famoso queso de Fosa, cuya curación viene realizada en fosas naturales dentro al campo. Este procedimiento se inició tanto siglos atrás por la exigencia de esconderlos de los recaudadores fiscales de los varios príncipes y duques.

El sur de Italia es conocido por la Mozzarella, auténtico néctar de leche que puede ser realizado igualmente con leche de Bufala, un bovino típico que llegó a Italia en la Alta Edad Media con la invasión de Atila y de los hunos.

Para la producción de esta infinidad de lácteos italianos es fundamental la alimentación de las vacas. El añejamiento es la parte final del proceso y logra producirse sólo si se empezó con leche adecuada y de excelente calidad. No es secundaria tampoco la porción del queso, el contacto con el aire exalta los aromas, el sabor y la consistencia del queso volviéndolo único en aquel momento.