La Biorefinería de Crescentino

Italia está a la vanguardia en el campo de los biocarburantes “avanzados”. Desde el 9 de Octubre del 2013 en Crescentino, en la región del Piamonte, existe la planta más grande del mundo de bioetanol.

Gracias a su tecnología de punta, la estructura de la Biochemtex (Joint venture entre el Grupo italiano Mossi-Ghisolfi, la compañía danesa Novozymes y el fondo estadounidense TPG) utiliza como materia prima los desechos agrícolas y caña (Arundo donax), en lugar de mercancías alimentarias.

Como señalan algunas publicaciones reconocidas como el Financial Times y el Economist, la empresa es una esperanza para el sector porque elimina las “contradicciones” de los biocarburantes producidos a partir de cultivos destinados a la alimentación (conocidos como de primera generación) que influyen en los precios de la mercancía con un impacto indirecto en el consumo del suelo.

Los posibles efectos que puede tener la integración de la cadena agrícola italiana en la producción de biocarburantes también son prometedores. Actualmente el output de biocombustible en Italia se basa en gran parte en las importaciones de aceite de palma del sureste asiático.

Las esperanzas están puestas en que la nueva biorefinería pueda invertir la tendencia en nombre de la sostenibilidad.