Fronteras que explorar

Aunque los principales mercados emergentes para exportar vino siguen siendo China y Corea, existen otros como México y Nigeria, que vale la pena explorar, ya que ambos tienen un gran potencial. Así lo informa Rabobank, que ha dedicado el informe “A New Wine Frontier”, a las oportunidades “ocultas” de la demanda mundial del vino. Se trata de fronteras, de mercados quizá inmaduros, pero con una perspectiva muy interesante. Entre las áreas más dinámicas se encuentra México, en donde las importaciones han registrado una taza de crecimiento anual del 20% del 2006 al 2011. Hablando de auténticas fronteras, para quien está dispuesto a arriesgar más, Nigeria representa uno de los mercados emergentes más importantes. Es un nación con 170 millones de habitantes, con un desarrollo económico altísimo, pero con una gran inestabilidad política. Sin embargo, la venta de vino ha aumentado un 16% en los últimos años, gracias al poder adquisitivo  de la clase media. Brasil es otro país que no hay que perder de vista, ya que la oferta nacional no logra satisfacer el interés creciente por una gran variedad de vinos y con etiquetas de calidad. En Europa, Polonia es el mercado más atractivo.