Empresas y Agricultores Unidos

La agricultura es el segundo sector más importante de empleo en el planeta y da trabajo a más de mil millones de personas. Sin embargo, para los trabajadores, la agricultura sigue siendo una actividad en la que no se garantizan los derechos fundamentales. En los países en vía de desarrollo es muy común el trabajo infantil, éste se traduce en la imposibilidad de continuar los estudios, muchos de estos niños no logran terminar ni siquiera la educación primaria. Para las empresas del sector agroalimentario con relaciones comerciales en todo el mundo, es fundamental tomar medidas para proteger los derechos de los trabajadores en toda la cadena de producción, adoptando nuevas buenas prácticas que deben ser compartidas con los proveedores. Algunos elementos primordiales son: la promoción de la salud y de la seguridad en el trabajo; un salario mínimo digno; el respeto del derecho a solicitar condiciones de trabajo mejores y a obtener protección en caso de que existan controversias. Invertir en los derechos de los trabajadores – como se afirma en el informe de Oxfam Better Jobs, Better Supply Chains – permite a las empresas comprender las expectativas de los clientes, de los consumidores y de los inversionistas, así como tener un impacto positivo en su reputación.