Máquinas de café

Una industria italiana

Para preparar un buen café espresso italiano, la mezcla y la tostadura son fundamentales, pero en la barra de un cafetería lo que cuenta es la máquina de café y el conocimiento que tiene el barman para utilizarla. El mercado mundial de las máquinas profesionales de café – y obviamente del capuchino – vale 650 millones de euro. El Gruppo Cimbali es el líder de las ventas. La empresa que inició en Milán en 1912 como un taller de reparaciones de cobre, hoy es propietaria de las marcas Faema, Casadio y Hemerson. Cimbali exporta alrededor del 70% de su producción en más de 100 países (Alemania y Gran Bretaña son sus mejores clientes) a través de una red de 700 distribuidores directos. La primer patente de las máquinas de café es de 1884, pero se puede hablar de industria sólo a partir del novecientos. El verdadero auge comenzó después de la Segunda Guerra Mundial, habían máquinas de café en todos los bares de la Península gracias a la expansión del consumo durante el boom económico. La marca Faema, fundada en 1945, es el símbolo de esta fase y desde sus inicios compitió con Cimbali en el mercado doméstico, hasta que en 1995 decidieron unir sus fuerzas para compartir la excelencia de la industria nacional con el mundo.